Última actualización 01/04/2007@00:00:00 GMT+1
Ferroforma está en capilla, o sea, a punto de inaugurarse. Un Ferroforma un tanto extraño, atípico, hasta cierto punto «anormal», por la cantidad de rumores intencionados, o no, que han precedido a su inauguración.
Bulos de todo tipo, al tiempo que una sobreoferta de exposiciones paralelas puede que hayan influido en el ánimo del potencial expositor, que en algunos casos, y hasta el último momento, no definía su participación en este certamen.
El resultado final es que, a pesar de todo, este Ferroforma continuará siendo un buen certamen, un certamen a la altura de lo que se espera de él y que tiene el enorme mérito de haber sobrevivido con dignidad a todo tipo de dificultades e impedimentos.
Porque, por otra parte, la presión que supone la organización continuada de eventos paralelos promovidos por organizaciones y cadenas no disminuye.
Sin tener en cuenta, o no querer ver, que todo sale del mismo bolsillo y que éste, desgraciadamente, no es ilimitado.
En línea con lo anterior, la celebración de Expocadena 88, días antes de Ferroforma, puede que también haya drenado entusiasmos y adhesiones.
Expocecofersa, por su parte, mantiene su certamen y avanza y lo adecúa a una periodicidad bianual.
Por otra parte, a los factores mencionados, se añade un con vencimiento cada vez más generalizado que pone en duda la rentabilidad de participar en certámenes, sobre todo en Europa.
Primero, por la madurez de los mercados europeos - el futuro económico por desgracia no pasa por aquí -, y segundo, por la mentalidad de los compradores europeos cuando asisten a una feria europea.
En las ferias asiáticas e incluso norteamericanas, la gente va al grano, talonario de pedidos en mano.
En Europa, y naturalmente en España, sus espectaculares stands, poco prácticos y evidentemente muy caros, suelen ser usados más como vehículos de relaciones públicas o de relaciones humanas, lo que no es poco, pero no tanto como para obtener ese pedido que todavía no se tiene.
Algo se mueve también en el sector de la distribución, con la proliferación futura - y el empeño de que funcione -, de toda una serie de puntos de ventas de nuevo cuño y centrados en el suministro industrial.
Así, Cecofersa anuncia la inminente creación de su cadena Ceco Shop, emblema bajo el que se aglutinará toda una serie de establecimientos vinculados con la ferretería industrial y suministro industrial.
Asimismo Cadena 88 ha dejado entrever que aprovechará Ferroforma para dar a conocer una cadena de nueva creación paralela a su acreditada Cadena 88 y centrada también en el suministro industrial. Todo lo anterior no deja de tener su lógica, habida cuenta que la ferretería doméstica está derivando en gran parte hacia las grandes superficies.
Sin que, por ello, signifique que la señora María deje de ser un cliente referente al que hay que mimar y conservar a toda costa.
Fruto de esta movida, es lógico que no solamente a nivel de distribución se reestructuren conceptos y se reformulen formatos. También a nivel de industria, y fruto de la globalización, hay empresas que se compran y se venden.
Así, Hitachi acaba de comprar Carat
Y Husqvarna, ha adquirido nada menos que a Gardena.
Este proceso de compra y venta se acentuará al parecer en adelante, ya que son varias las marcas y las empresas que tanto a nivel de España como de Europa contarán con nuevos accionistas de aquí a que termine el año, o simplemente desaparecerán.
El sector como todos lo sectores está sensibilizado por el precio...pero sólo hasta cierto punto.
Quién está más insensibilizado es aquel, que ha tenido la experiencia de comprar barato solamente... lo que a la larga suele salir caro.
Porque, por encima del precio, está la calidad del producto y la garantía y la seguridad que dan compras procedentes de paternidad conocida.