Última actualización 01/04/2007@00:00:00 GMT+1
.
La firma germana Fissler, una empresa familiar fundada en 1845, con sede en Idar-Oberstein, incrementó sus ventas un 16% en 2006 (147 millones de euros), en parte gracias a los enormes crecimientos obtenidos en el mercado asiático. Las exportaciones crecieron un 27%, mientras el mercado doméstico lo hizo en un 12%. A pesar de ello, la compañía se lamenta de los grandes incrementos habidos en cuanto a costes de materias primas y de energía.
Fissler emplea a 690 trabajadores en el mundo y su crecimiento se genera no a través de adquisiciones, sino de la gran consolidación de la marca. En 2006, las ventas fuera de Alemania contribuyeron en más del 60% a la facturación de la compañía.
Este año, el líder germano quiere dar un giro a su identidad como marca y a su estrategia de comunicación del producto. Quiere dirigirse al mercado «gourmet», a las personas que aman cocinar. Para ello, ha variado la presentación de su catálogo, estructurado en torno a categorías de producto, claramente identificadas; y ha rediseñado el packaging de todos sus artículos