Última actualización 01/04/2007@00:00:00 GMT+1
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| Fernando Galbis, Director de Feique |
Desde el pasado 1 de enero Fernando Galbis es el nuevo Director General de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (FEIQUE). Galbis, que ha desarrollado toda su carrera profesional en Repsol YPF, sustituye en el cargo a Juan José Nava Cano y dirigirá un sector compuesto por más de 3.6000 empresas que, con un valor de producción superior a 38.000 millones de euros, genera actualmente el 10% del Producto Industrial Bruto de la economía española y más de 500.000 empleos.
Ser el nuevo director general de la Federación Empresarial de la Industria Química Española ¿ha sido para usted una responsabilidad deseada o asumida?
Dada mi trayectoria profesional, desarrollada por completo en una de las mayores empresas petroquímicas españolas, la asunción de mis nuevas funciones como Director General de la Federación, que representa a uno de los sectores industriales con más peso en nuestro país, es un honor y un gran desafío profesional y personal para mí. Además, yo ya había estado anteriormente vin-culado a FEIQUE al haber pertenecido durante 6 años a sus órganos de gobierno por lo que era buen conocedor de su excelente labor. En cualquier caso, el hecho de que el conjunto de empresas y sectores que representa FEIQUE haya confiado en mí, me permite afrontar con ilusión los retos que representa este puesto.
Debo reconocer por otra parte que estar al frente de una patronal como ésta supone una labor adicional de conciliación de intereses de distintas empresas en un sector tan sumamente heterogéneo como lo es el químico, ahí radica la gran diferencia con respecto a las respon-sabilidades que se asumen dentro de una gran empresa. En cualquier caso confío en que mi gestión y dedicación estarán en absoluta sintonía con el objetivo fundamental de FEIQUE de defender e impulsar la competitividad del sector, eje de nuestras actuaciones.
Un sector con muy buena salud
¿Cuál es el estado de salud del sector de la industria química en España?
A día de hoy puedo decir que el sector químico goza de una muy buena salud que se apoya, sobre todo, en el constante crecimiento de la demanda. Actualmente el sector aporta el 10% de su Producto Industrial Bruto y más de 500.000 empleos pese a que el marco competitivo de los últimos años ha estado marcado por la fluctuación del precio del crudo, materia prima esencial para el sector, y la irrupción en el mercado de productores procedentes de economías emergentes que, como en el caso de China, presentan una estructura de costes sumamente favorable. La clave competitiva de nuestro sector químico ha sido desde principios de los 90 su proceso de internacionalización así como sus notables tasas de crecimiento anual.
Hemos cerrado 2006 con una estimación de crecimiento del 6,5%, que ha permitido elevar el valor de producción por encima de los 38.000 millones de euros, y nuestro volumen de negocio a cerca de 47.000 millones. A corto plazo, en 2007 prevemos mantener un alto ritmo de crecimiento, cercano al 5%, motivado nuevamente por el buen compor-tamiento del consumo exterior e interior.
Sin embargo y a pesar de estas positivas cifras, lo cierto es que las condiciones competitivas actuales exigen la adopción de medidas que puedan garantizar el futuro del sector, básicamente orientadas a impulsar la investigación y la innovación, reducir los costes energéticos y establecer un marco normativo justo y eficaz exento. Además, otros factores como el la inflación, la gran presión fiscal a la que la empresas están sometidas en nuestro país, las precarias y costosas infraestructuras disponibles para el transporte de mercancías o la excesiva burocracia legislativa existente en Europa nos obligan a hablar de un futuro incierto para este sector.
Pintura: desaparición de márgenes
Y concretamente, ¿en qué punto se encuentra la industria de la pintura en nuestro país?
Se trata de un sector en el que hay una fuerte competencia y está afectado por la desaparición de márgenes. Al igual que el resto de la industria química, está haciendo frente a las nuevas normas sobre Seguridad, Medio Ambiente o Calidad que incorporan nuevos costes intangibles. Por lo demás, las industrias españolas están al más alto nivel tecnológico en Europa y es uno de los ejemplos de que la química está presente en todo lo que nos rodea. Por ello, su salud también está muy relacionada con la marcha y desarrollo industrial del país.
¿Qué peso tiene la pintura en la industria química española?
En los últimos 25 años la industria química española ha evolucionado claramente hacia los sectores con mayor valor añadido como la química para la industria y el consumo final -en la que se encuentran las pinturas- en detrimento de la química básica. Y en concreto el subsector de las pinturas y las tintas acapara a día de hoy el 8,9% de toda la producción del sector.
¿Estamos al nivel de la industria química y de la pintura de países como Francia, Alemania o EEUU?
Europa en su conjunto continúa perdiendo cuota de mercado en el sector químico mundial, a pesar de ello, continúa siendo la primera potencia productora al acaparar el 35% de la producción mundial. En cualquier caso, en los últimos años el panorama ha cambiado y aunque, por países, Estados Unidos y Japón siguen liderando el ránking, Alemania ha sido desplazada en el tercer puesto por China.
En cuanto al comportamiento de nuestro país, debo destacar su fuerte crecimiento en los últimos cinco años. Prueba de ello es que si comparamos el crecimiento del volumen de negocio de la industria química española entre 2000 y 2005 con el de los principales productores europeos, España ha registrado un incremento de sus ventas del 23%, superando a los cuatro países europeos que le preceden en el ránking continental. Actualmente sólo España e Italia crecen por encima de la media comunitaria, mientras que Francia y Alemania han mostrado un comportamiento menos sólido en los últimos tiempos.
La clave del crecimiento de la química en nuestro país se encuentra en el fuerte proceso de internacionalización que ha gozado el sector desde los años 90, que ha permitido a nuestras empresas penetrar en los mercados consiguiendo aumentar de forma destacable su capacidad exportadora, que hoy alcanza una cifra de casi 20.000 millones de euros. De hecho nos hemos convertido en el segundo mayor exportador de la economía española tras la automoción.
Productos con mayor valor añadido
¿A qué retos se enfrenta la industria química en los próximos años?
Uno de los principales retos de esta industria está en seguir aportando soluciones a nuestra sociedad para lo que tendrá que seguir apostando por la I+D+i con el fin de generar productos cada vez con un mayor valor añadido. Este tipo de productos por los que debemos apostar, suponen por otra parte nuestro principal aval competitivo.
Y en el amplio espectro de la investigación y la innovación, todo apunta a que los campos en los que esta industria encontrará su proyección de futuro serán muy probablemente áreas como la nanotecnología y los nuevos materiales, la biotecnología, y el desarrollo de nuevos diseños y procesos cada vez más eficientes y sostenibles los que más avances obtengan debido al gran interés investigador que ya están suscitando desde hace tiempo. De hecho, FEIQUE ha liderado la creación de la Plataforma Tecnológica de Química Sostenible, que precisamente trata de impulsar la investigación e innovación españolas en estas tres áreas.
Todas ellas generarán nuevas aplicaciones de la química que propiciarán beneficios fundamentales para la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos que irán desde el ámbito de la salud con la aplicación por ejemplo de terapias selectivas basadas en nuestro mapa genético individual, hasta el campo tecnológico con el chip de silicio al límite de sus posibilidades o el medioambiental con el gran reto de que los residuos lleguen a ser inocuos o desaparezcan por completo.
En definitiva, si algo está claro, es que la química está llamada a continuar dando respuestas satisfactorias e inmediatas y a protagonizar los avances científicos y tecnológicos de un futuro sostenible y la industria, cómo no, será una vez más la encargada de poner al alcance de toda la sociedad, y no sólo de unos pocos privilegiados, todos estos avances.
La industria de la pintura española ¿se ha decidido a apostar cada vez más por la investigación o sigue siendo un campo deficitario en nuestro país?
Actualmente nuestra industria aglutina nada menos que la cuarta parta de la inversión que la industria española en su conjunto dedica a la I+D+i, lo que constituye sin duda uno de los cimientos de nuestro futuro. Sin embargo, todavía no alcanzamos el ratio de inversión de los países de nuestro entorno competitivo, por lo que todas las medidas tendentes a incrementar la actuación en este ámbito deben ser potenciadas y ampliadas.
En este sentido, la propuesta del Ejecutivo de eliminar paulatinamente las deducciones fiscales a la I+D+i supondría un paso atrás que ralentizaría la convergencia de nuestro país en un campo que, en el caso del sector químico, es esencial para diferenciar nuestros productos de la competencia de los países emergentes. Un caso, más que evidente de ello, es el del subsector de las pinturas y las tintas para el que la continua puesta en el mercado de productos cada vez mejores y más adaptados a las necesidades del consumidor industrial o final son su medio de supervivencia y para ello la herramienta clave es sin duda la Investigación, la Innovación y el Desarrollo constante.
Largo recorrido para adaptarse al REACH
¿Qué valoración hace del texto definitivo aprobado del reglamento REACH?
Respecto al proyecto inicial es evidente que REACH ha mejorado su operatividad, debido principalmente a que se han abaratado los costes y cargas burocráticas del registro, y a que en el procedimiento de autorización se ha admitido la utilización de sustancias peligrosas cuando el riesgo pueda controlarse, un principio básico que no tenía cabida en los primeros borradores.
Inversión en protección
del medio ambiente
Usted, que ha sido Presidente de la Fundación Española de los Plásticos para la Protección del Medio Ambiente y ante el evidente cambio climático que está sufriendo el planeta, ¿cree que la industria química española aplicará medidas medio-ambientales para combatirlo?
La industria química lleva muchos años haciendo importantísimos esfuerzos en el ámbito de la gestión medioambiental. Prueba de ello es que acaparamos más de una quinta parte de los gastos e inversiones totales que se dedican en España a la protección medioambiental y es que la sostenibilidad es desde hace mucho tiempo la filosofía de producción de una industria tan atacada por los sectores ecologistas como lo es la nuestra. Esta sostenibilidad viene avalada tanto por nuestros gastos e inversiones como por la aplicación del programa voluntario para la mejora de la gestión de la Seguridad y el Medio ambiente denominado Compromiso de Progreso.
Posiblemente somos el sector que mejor ha hecho sus deberes ya que según los últimos resultados de este programa desde 1993, año en que se implantó el programa en España, hemos reducido nuestras emisiones y vertidos un 56% y un 84% respectivamente por cada tonelada producida. De acuerdo a los objetivos del Protocolo de Kioto, hemos reducido también las emisiones de gases de efecto invernadero, y pese a que para el conjunto de España se prevé que entre 1990 y 2012 el total de emisiones se eleve por encima del 50%, nuestro sector va a reducir las suyas casi el 25%. Si unimos todo esto a que en el último Informe de la Fundación Entorno destacamos como el sector con mayor índice ambiental, creo nuestra capacidad para comprometernos y para ser eficaces en términos de sostenibilidad es incuestionable. Por supuesto, debemos ser humildes y admitir que nos queda mucho por hacer, especialmente en el ámbito de la pequeña y mediana empresa, con menos recursos en muchos casos para esta área.
Por otra parte, hay que tener en cuenta otra dimensión que pocas veces observamos y es que la química contribuye de forma muy activa en la prevención y reducción de la contaminación. En primer lugar porque crea materiales y evita que agotemos los recursos naturales, y en segundo lugar porque las sustancias que fabricamos ayudan a reducir el impacto de las actividades humanas. Un ejemplo claro es el de los Gases de Efecto Invernadero, ya que esta industria fabrica los aislantes que reducen las emisiones de las viviendas y edificios.
En todo caso es muy difícil evaluar REACH hasta que no comiencen a activarse todos los procedimientos que desarrolla, porque existe cierta incertidumbre respecto a su operatividad en el terreno, cuando la agencia tenga que gestionar múltiple información sobre las 30.000 sustancias afectadas. Lo que sí podemos asegurar es que la industria colaborará plenamente con la Agencia Europea de Productos Químicos para que sea eficaz y permita cumplir los objetivos que la impulsaron.
¿Cree que el esfuerzo de las empresas españolas realizado para la adaptación al reglamento REACH ha sido suficiente?
A la empresa química española le queda un largo recorrido para adaptarse al REACH puesto que la normativa se acaba de aprobar, en cualquier caso desde FEIQUE y a lo largo de estos largos 5 años que ha durado el recorrido legislativo de esta normativa se han hecho numerosas jornadas y se ha participado en las muchas ponencias informativas que han tenido como tema central al REACH.
De cualquier forma consideramos un acierto que REACH haya previsto en su articulado la posibilidad y también la recomendación de que los Estados establezcan un régimen de ayudas para facilitar la adaptación de las empresas a la norma, y precisamente nuestro objetivo es que estas ayudas se comiencen a diseñar cuanto antes para que la aplicación de la normativa no resulte un obstáculo más a la competitividad que condene al cierre a las empresas más vulnerables como puedan ser las PYMES.
En esta línea ya se están coordinando entre la Federación y la Administración diversas herramientas como por ejemplo una oficina que servirá de punto de información para ofrecer a todas las empresas químicas, y muy especialmente a la PYME, la orientación necesaria para la aplicación de esta normativa comunitaria.
Por otra parte, hay que tener en cuenta que las empresas del sector químico llevan mucho tiempo adaptándose a las normativas que continuamente emanan de las distintas Administraciones. El REACH no es la primera ni será la última.
En los últimos años se ha producido un enca-recimiento continuado de las materias primas para la elaboración de la pintura, ¿cree que continuará esa línea ascendente a corto plazo?
El coste de las materias primas elaboradas a partir del petróleo como es el caso de las pinturas y tintas, depende lógicamente de la evolución que tenga el precio del crudo. A partir de 2005 la tendencia alcista se frenó y actualmente nos estamos moviendo aún en unos precios elevados para lo que sería deseable a pesar del ligero abaratamiento experimentado.
En cualquier caso los analistas apuntan a que el precio del barril, establecido en 10 dólares a finales de los noventa, difícilmente se volverá a repetir y más bien se habla de que en los próximos años los precios se moverán en el entorno de los 45 a los 55 dólares.
- ¿Qué papel juega el sector de la pintura dentro de la industria química de nuestro país?
En los últimos 25 años la industria química española ha evolucionado claramente hacia los sectores con mayor valor añadido como la química para la industria y el consumo final -en la que se encuentran las pinturas- en detrimento de la química básica. Actualmente, el subsector de las pinturas y las tintas acapara el 9% de toda la producción del sector, lo que le convierte en uno de los pilares fundamentales de nuestra industria química.
- ¿Es competitiva la industria química española frente a la de otros países de nuestro entorno?
La industria química española ha destacado de forma relevante en los últimos cinco años por su fuerte crecimiento, lo que le ha llevado a situarse entre 2000 y 2005 entre los principales productores europeos. Prueba de ello es que en este tiempo España ha registrado un incremento de sus ventas del 23%, superando a los cuatro países europeos que le preceden en el ránking continental. Actualmente sólo España e Italia crecen por encima de la media comunitaria, mientras que Francia y Alemania han mostrado un comportamiento menos sólido en los últimos tiempos.
La base del crecimiento de la química en nuestro país se encuentra tanto en el crecimiento del consumo como en el importante proceso de internacionalización que ha ex-perimentado el sector desde los años 90, que ha permitido a nuestras empresas penetrar en los mercados y aumentar de forma destacable su capacidad ex-portadora, que hoy alcanza una cifra de casi 20.000 millones de euros. De hecho, el sector químico se ha convertido en el segundo mayor exportador de la economía española tras la automoción, y ya destinamos a mercados exteriores más del 50% de la producción.
Pese a que las cifras y nuestro índice de crecimiento son positivos, debo decir que el sector químico europeo en su conjunto continúa perdiendo cuota de mercado a nivel mundial, y pese a seguir siendo el principal foco productor, echamos muy en falta una política comunitaria que defienda e impulse a los sectores industriales. Su ausencia, considerando el apoyo que nuestros principales competidores obtienen de sus respectivos gobiernos, es un serio hándicap que precisa de la actuación urgente del ejecutivo comunitario.
- ¿Cuál es la principal problemática que afecta hoy en día a la industria química española? ¿Cómo debería afrontarse este problema?
En la actualidad, el principal escollo al que nuestra industria se enfrenta es la progresiva pérdida de competitividad a la que nos estamos viendo expuestos debido a diferentes factores, los cuales exigen la adopción de medidas que puedan garantizar unas condiciones de desarrollo aceptables para el futuro de este sector en España y en el conjunto de Europa.
Por un lado, es fundamental que la Administración apoye de forma efectiva el impulso de la investigación y la innovación, ya que pese a que aglutinamos el 25% de todas las inversiones que la industria realiza en este ámbito en España, estamos lejos de los ratios de inversión de muchos de nuestros competidores europeos.
También es preciso reducir los costes energéticos, ya que en tan sólo dos años se han incrementado los precios un 20% como media, echando por tierra cualquier tipo de planificación empresarial. En este sentido, seguimos echando de menos un auténtico mercado liberalizado, que obviamente no existe en Europa, pero tampoco en España.
Otra área esencial de actuación es el establecimiento de un marco normativo justo y eficaz, porque la actual sobrerregulación a la que están sometidos los sectores industriales limita injus-tificadamente la capacidad operativa del sector.
Pese a que la mayoría de las normas se originan en Europa, en España sufrimos consecuencias derivadas de la descoordinación autonómica, o de la proliferación de tasas recaudatorias disfrazadas de ecotasas.
Además, nos preocupan otros factores como la inflación, la gran presión fiscal a la que las empresas están sometidas en nuestro país o las precarias y costosas infraestructuras disponibles para el transporte de mercancías, entre otras. Son sólo algunos de los defectos de nuestra economía, pero exigen una actuación urgente por parte nuestras administraciones, o de lo contrario, la generación de riqueza y empleo corre el riesgo de desplazarse hacia otros países.
- ¿Cuáles son los principales retos que afronta el sector químico español en los próximos años?
Dado que la competencia internacional es cada día mayor, tenemos que impulsar la I+D+i para contrarrestar los menores costes productivos, operativos y laborales que presentan otras áreas productivas, de las que China es quizá el principal representante. Si logramos evolucionar nuestra producción e incrementar su valor añadido, lograremos diferenciarnos en los mercados ofreciendo productos capaces de competir con garantías. De forma simplificada, podríamos decir que hoy en día es una quimera suponer que podemos ser más «ba-ratos» que las economías emergentes, y por ello debemos ofrecer mayor calidad.
Éste es sin duda el desafío estratégico que las empresas deben abordar, y que además se concilia perfectamente con la responsabilidad social que este sector tiene con los ciudadanos como principal garante de la mejora constantes de la calidad de vida y el bienestar, ya que el impulso de la I+D+i nos permitirá generar cada día mejores productos. Precisamente en 2005 y con este objetivo, constituimos la Plataforma Tecnológica de Química Sostenible, la cual nos está permitiendo avanzar en campos como la nanotecnología y los nuevos materiales, la biotecnología industrial, o el desarrollo de nuevos diseños y procesos cada vez más eficientes y sostenibles, áreas todas ellas esencial para el futuro de las empresas y de la sociedad en su conjunto.