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Última actualización 01/03/2006@00:00:00 GMT+1
El comercio español goza de buena salud: aumento del número de empresas (2,1%), más trabajadores empleados (73.7000), crecimientos de ventas… Pero unos segmentos parecen más saludables que otros (incremento de las ventas de las grandes superficies en un 5,7% frente al 5,6% de la media del comercio minorista). Y unos formatos comerciales todavía pueden exhibir unos niveles de vigor y energía más altos: el supermercado es la fórmula que registra el mayor aumento de cuota comparada del mercado. Éstos y otros muchos datos están recogidos en el Informe sobre la Distribución Comercial en España en 2004, cuya publicación como Informes Anuales reanuda la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio tras su interrupción en 1999.
La economía española se caracteriza por depender en buena medida del sector terciario. Si el sector servicios representaba en nuestro país el 67,96% del Valor Añadido Bruto (VAB) a precios básicos, la distribución comercial suponía el 11,49% del VAB a precios básicos y el 21,69% del VAB del sector servicios de mercado, lo que representa 75.539 millones de euros a precios corrientes.
El peso de la distribución comercial está en lógica correlación con el nivel de consumo privado, y en este sentido, este índice ha mantenido un buen ritmo de crecimiento en los últimos meses. El gasto en consumo final de los hogares españoles presenta un crecimiento anual del 3,5% en el año 2004, con un ligero aumento sobre 2002 y 2003, años en los que esta tasa fue del 2,9%.
La productividad del sector se encuentra por debajo del conjunto de la economía española, ya que, por ejemplo, el valor bruto por persona ocupada en el sector comercial fue en 2003 de 22.599 euros frente a los 30.952 euros de la economía nacional.
Y dentro del sector comercial, el comercio minorista es el segmento más importante, ya que supuso en 2003 el 47,38% del VAB del conjunto del sector comercial.
Las diferencias se reproducen en el interior del ámbito comercial. El VAB a precios básico dividido por el número de empresas activas nos da (para 2003) 183.685 euros para el conjunto de la economía, 73.761 euros para el total del comercio y 52.711 euros para el segmento minorista.
Creación de empresas
El comercio continúa teniendo una gran importancia en cuanto a su contribución a la creación de empresas, especialmente pequeñas y medianas, si bien esta aportación ha ido descendiendo a lo largo de los últimos años. En 2004 las empresas encuadradas en el sector del comercio (un total de 825.503 establecimientos) suponían el 28% del conjunto de las empresas españolas activas. Pero el índice de creación de empresas comerciales, situado en el 2,10%, es inferior al de las empresas del conjunto de la economía española, que en 2003 fue del 4,60%. Menor crecimiento todavía experimenta el comercio minorista, cuyo índice de creación se sitúa en el 1,67% en el año 2004, y que a 1 de enero del mismo año totalizaban la cifra de 544.953.
Locales comerciales
En cuanto al número de locales comerciales, el Informe los sitúa en 962.470 a 1 de enero de 2004, y de los cuales 642.823 corresponden al comercio minorista, el 66,79% del total. A esta cifra se ha llegado tras diversas oscilaciones en los últimos años en términos absolutos, pero que en términos relativos ha supuesto una disminución del 3,23% entre los años 1996 y 2004.
Esta disminución ha sido ha afectado a casi todas las Comunidades Autónomas, excepto a las siguientes, que registraron aumentos: Andalucía (+5,9%), Baleares (+13,91%), Canarias (+8,34%), Madrid (+1,06%) y Murcia (+4,65%). Se aprecia aquí, sin embargo, un cambio de tendencia, ya que mientras que en el período 1996-2000 el número de locales minoristas disminuyó en un 7%, en el periodo 2000-2004 se produjo, en cambio, una recuperación y aumentó en algo más del 4%. De este modo, y desde 2001 vienen registrándose aumentos del orden del 1% anual en el número de locales minoristas, invirtiendo así la tendencia al descenso de la anterior fase. A pesar de ello, la densidad comercial, definida como el número de establecimientos de comercio minorista por cada 1.000 habitantes, tiende a ir disminuyendo. Así, la densidad comercial en 1996 alcanzaba los 16,8 establecimientos minoristas por 1.000 habitantes y en el año 2004 había bajado a 15,1%
El índice sirve para mostrar las fuertes diferencias que existen entre los modelos comerciales de las distintas Comunidades Autónomas. La mayor densidad comercial en 2004 corresponde a las Islas Baleares, con 19,69 establecimientos por 1.000 habitantes, a la que siguen Ceuta y Melilla, la Rioja, Cataluña, Canarias, Andalucía, Comunidad Valenciana y Galicia, todas ellas con valores por encima de la media española. En el extremo contrario aparece la Comunidad de Madrid, cuya densidad comercial alcanza únicamente los 13,13 comercios por 1.000 habitantes. Otras CC.AA. con baja densidad comercial son el País Vasco (14,06) y Murcia (14,16).
Productividad
El índice de productividad del comercio minorista en el periodo 1992-2002 ha experimentado una aparentemente fuerte subida, ya que ha pasado de los 65.328 a 99.334 euros por empleado. Pero si se tiene en cuenta la variación de los precios en la misma época (+39,4%), y se deflacta el valor del año 2002 para emplear moneda constante de 1992, la evolución de la productividad real ha sido de los 65.328 a 71 258 euros, lo que significa un incremento de únicamente el 9,1% en once años.
Empleo
El sector del comercio tiene una gran importancia en cuanto a la creación del empleo. Para verificarlo, basta con comparar el porcentaje que representan los empleados en el sector comercio respecto al conjunto de la población activa española en los últimos años. Si en 1996, este porcentaje se situaba en el 14,88%, en 2004 alcanzaba el 15,54%. La población activa del comercio ha aumentado en estos años en un 21,52%, crecimiento muy superior al experimentado por el total de la población activa de la economía española, que se sitúa en un 16,36%. El comercio minorista es el segmento que concentra la mayoría de la población del sector, con el 63,74% del total. Es significativo al respecto el incremento en 600.000 personas ocupadas entre 1996 y 2004.
Los ocupados en el comercio ascendían en 2004 a 2.747.000, es decir, el 16,05% del, total de los ocupados de la economía nacional. La tasa de ocupación en el comercio (porcentaje de ocupados sobre el total de activos) alcanzó el 92,10% en 2004, lo que muestra una posición más favorable del comercio que la del conjunto de la economía en cuanto a ocupación se refiere, puesto que la tasa de ocupación para el conjunto de la economía era, en la misma fecha, del 89,19%.
Ventas y concentración
En el año 2004 las ventas de las grandes superficies crecieron más que las del conjunto del comercio al por menor: 4,4 y 2,8%, respectivamente. Esta situación se da, tanto en el sector de la alimentación (0,7 y 0,4%, respectivamente), como en el resto de productos (6,7 y 4,5%, respectivamente).
El Informe dedica amplio espacio a las “grandes transformaciones” que la distribución comercial española ha experimentado en los últimos años y que han modificado la estructura empresarial de los canales de distribución y las relaciones de competencia en los mercados intermedios y finales.
En primer lugar cabe destacar que ha continuado el proceso de concentración empresarial en el sector, ya que las ventas conjuntas de los diez primeros grupos de distribución españoles han crecido más que las del conjunto del comercio al por menor, un 10,16% frente al 5,63%, aunque también hay que especificar que este incremento del 10,16% ha sido inferior al de los años anteriores (13,12% en 2002 y 14,37% en 2001).
Estos diez grupos son, por orden de facturación: El Corte Inglés (13.000,94 millones de euros), Carrefour (8.071,10 millones), Mercadona (7.220 millones), Eroski (5.024 millones), Inditex (4.598,90 millones), Dia (3.250 millones), Alcampo (3.223 millones), Caprabo (2.334,30 millones), Ahlod (2.26 millones) y Makro (1.167 millones).
Uno de los subsectores en donde más se han notado los cambios ha sido el de los productos de alimentación, que cuentan asimismo con una importante sección de artículos de droguería y perfumería. El Informe recoge los principales resultados de estas transformaciones:
a) Aumento del tamaño de las empresas de distribución y, por tanto, del ámbito de operación de las empresas, muchas de las cuales operan ya a escala nacional, además de la internacionalización de la distribución comercial en España.
b) Tasa de concentración empresarial elevada y creciente, así como una gran integración de las funciones mayoristas por las empresas minoristas
c) Diversificación de la oferta de servicios minoristas.
d) Mayor grado de rivalidad, tanto en mercados finales como intermedios. En estos, los distribuidores ostentan una buena cuota de poder de negociación con fabricantes y proveedores.
Todo lo anterior ha llevado a una tendencia a la polarización en torno a dos formas muy distintas de establecimientos: por un lado, un gran número de pequeñas tiendas; y, por otro, un número menor de grandes operadores que agrupan a cadenas de supermercados e hipermercados. El Informe concluye que España vive el mismo proceso de concentración de otros países europeos.
Supermercados
El supermercado se ha convertido en uno de los pilares de la distribución de productos de gran consumo en España, especialmente a partir de la década de los noventa. El Informe subraya que la versatilidad y la capacidad de adaptación a los cambios en la producción y el consumo han permitido al supermercado, en sus distintas configuraciones, convertirse en el formato líder de la distribución alimentaria española.
El número total de supermercados (establecimientos entre 400 y 2.500 metros cuadrados) es de 5.773, con una superficie de venta total de 4.970.226 metros cuadrados, lo que implica una densidad media de superficie de supermercado de 115,1 metros por cada 1.000 habitantes. Las Comunidades Autónomas con una mayor densidad de superficie de supermercados son Asturias (180,3 metros cuadrados por cada 1.000 habitantes), Baleares (174,5), Aragón (158,8) y la Comunidad Valenciana.
La solidez del supermercado se muestra en los avances de los últimos meses, que lo han convertido en el formato de mayor crecimiento. Así, en 2004, los supermercados de gran tamaño registraron el mayor aumento de cuota comparada (el 2,9%), alcanzando el 26,2% de las ventas de alimentación envasada. Con ello superan la participación de los hipermercados, que sufrieron un retroceso del 0,7 en 2004, quedando en una cuota del 23,9%. Los supermercados medianos alcanzaron una cuota del 21,5%, con un descenso del 0,6%. Los supermercados pequeños tuvieron un descenso del 0,9%, quedándose en una cuota del 17,6%, y los autoservicios también sufrieron una disminución del 0,3%, con una cuota de mercado fijada en 2004 del 5,6%. Las tiendas tradicionales descendieron el 0,4% y se quedaron con un 5,1%.
Dentro de los supermercados, los mayores crecimientos correspondieron a Mercadona, que basa su expansión en la apertura de supermercados de gran tamaño. Mercadona posee el 10,1% del total de la superficie de venta de la distribución alimentaria organizada, y a la que sigue Dia, con el 8,3%, Carrefour (6,8%), Eroski (5,8%), Caprabo (5,8%) y Super Sol (4,4%).
El Informe recuerda que la fórmula del hipermercado, que vivió un periodo de gran expansión entre 1990 y 1995, se contrajo a raíz de la aprobación de la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, que introducía la licencia comercial específica para grandes superficies, cuyo otorgamiento corresponde a las Comunidades Autónomas. A partir de entonces, el hipermercado redujo su velocidad de crecimiento, con incrementos interanuales de sala de venta total del 3,5% durante el periodo 1999 al 2003.
Facturaciones
La facturación total del sector comercio alcanzó en el año 2002 (el último del que la Encuesta Anual de Comercio de Instituto Nacional de Estadística aporta información), los 562.661 millones de euros, lo que supone un incremento del 6,6% con respecto al año 2001. El mayor aumento correspondió al segmento minorista, con el 9,1% (161.064 millones de euros de facturación); el tramo mayorista se quedó en un incremento del 5,1% (312.149 millones de euros).
Las empresas de comercio invirtieron 13.457 millones de euros en 2002, loo que supone el 2,4% de su cifra de negocios. Destacan también aquí las empresas de comercio minorista, que invirtieron en bienes materiales 5.311 millones de euros, lo que supone el 3,3% de su negocio. Las empresas mayoristas, por su parte, invirtieron 5.832 millones de euros, el 1,9% de su cifra de negocios.
Asalariados y autónomos
Los datos sobre el empleo indican que en el comercio se está produciendo una sustitución de empleo autónomo por empleo asalariado. Así, la tasa de salarización del comercio ha ido en continuo aumento en los últimos años, pasando del 61,04% en 1996 al 71,06% actual.
Este hecho cabe enmarcarlo dentro del proceso de desaparición de pequeños comercios y empresas familiares frente al crecimiento de empresas de otros formatos, con empleo asalariado.
A pesar de que el comercio minorista es la rama del sector que sigue manteniendo las tasas más bajas de salarización (66,25% frente al 71,06% del total), lo que demuestra la considerable importancia que retiene el comercio autónomo, el proceso también se ha hecho sentir en este tramo, ya que la tasa de salarización ha pasado del 52,59% en 1996 al 66,25% en 2004.
Otro proceso que mantiene una progresión constante es la feminización del empleo asalariado. En 2004, la tasa de salarización femenina era del 73,75%, sensiblemente mayor que el 68,64% de la masculina. El sector minorista daba empleo en 2004 a 1.062.780 mujeres, un incremento del 45,97% respecto de 1996, cuando eran 728.100 las mujeres empleadas en este segmento.