Hemeroteca :: 01/04/2007
491/573

Reportaje Especial ITALIA

Última actualización 01/04/2007@00:00:00 GMT+1
Como está sucediendo en toda Europa Occidental, la estructura empresarial italiana camina hacia la terciarización. En el último Censo de Industria y Servicio, la industria había perdido un 2,6% de empresas, mientras que la actividad de servicios distintos del comercio habían aumentado por encima del 5%. Tendencia similar acusaban los indicadores de empleo sectorial.

Los sectores más amenazados por esta tendencia son los que manufacturan productos que tienen una amplia competencia exterior, notablemente procedente de la región asiática. Tal es el caso de la industria del menaje y los artículos de vidrio y porcelana para la mesa.

Es algo que está afectando al tradicional triángulo industrial del noroeste italiano, formado por Milán, Turín y Génova. Más del 50% de la industria italiana se encuentra concentrada en el Norte del país, distribuida casi a partes iguales entre oeste y este, aunque parece que la costa Adriática toma cada vez mayor empuje.

Cabe decir que casi el 60% de los empleados italianos en el sector de la industria están concentrados en el Norte del país.

Sin embargo, en el sector del menaje existe también una importante concentración en las regiones del centro del país, por parte de productores de utensilios, herméticos, etc., fabricados en materiales plásticos. Además, las regiones de Sicilia y la Campania cuentan también con un buen número de productores de artículos de cerámica.

Comercio: pervive la independencia
La característica principal de la distribución italiana es el elevado número de pequeños puntos de venta, detallistas no asociados a cadenas, que representan un porcentaje del comercio muy superior, por ejemplo, al de países como Francia o Alemania y semejante al ratio del mercado español.

No obstante, en los últimos años se ha manifestado un cambio de tendencia, con la pérdida de cuota por parte del mercado detallista y la entrada en juego de las grandes cadenas y superficies especializadas. Pese a ello, el comercio tradicional italiano sigue teniendo un peso en la economía superior al que conserva en muchos otros países del continente.

Como muestra, de los 350 miembros de la asociación sectorial ART, 250 son comercios detallistas. Entre ellos, hay grandes y pequeños establecimientos pero, sobre todo, tiendas especializadas e independientes.

Su principal competidora es Ambiente, el certamen alemán, mucho más internacional que la feria italiana. Este localismo ha sido uno de los lastres que ha debido arrastrar en los últimos años la organización, empeñada en atraer a los visitantes y expositores extranjeros.

Con el cambio de dirección que dio Macef al trasladarse por primera vez, a principios de 2006, a las nuevas instalaciones fuera de Milán, se ha abierto una nueva etapa para la feria.

Algunos expositores han manifestado su satisfaccion con el cambio de rumbo, pero otros, por el contrario, han asumido que Frankfurt es la feria que mejor les conviene. Habrá que esperar a las próximas ediciones para ver cómo evoluciona la continuidad de este certamen, en una panorama ferial cada vez más globalizado y complejo.


Italia: el nombre de una marca
Italia es una país que hace, de su nombre, una marca. El "made in Italy" se ha convertido casi en un manifiesto, en una argumento de venta. Y los productores saben que, de hecho, es el mejor argumento para luchar contra la amenazante competencias asiática. Año tras año, vemos como las grandes propuestas en materia estética del sector del menaje y la mesa proceden de firmas italianas. Citemos, por ejemplo, la fiebre creada por TVS en 2006 con sus sartenes decoradas, una idea copiada un año más tarde por multitud de firmas del sector. La capacidad innovadora, en materia estética, de Illa. O el carácter de vanguardia que han adoptado firmas como Ballarini, Barazzoni, Lagostina, Risoli, etc.

Cierto es que los productores alemanes juegan también un importantísimo papel a la hora de marcar las líneas por las que discurre el mercado. Su rol, sin embargo, queda reservado a aspectos más de inventiva, más tecnológicos.

Sin embargo, Italia no quiere ser sinónimo de diseño y, al mismo tiempo, de descuido en la calidad. Al contrario, se ha advertido un cambio de rumbo en este sentido y las fábricas italiana destinan cada vez más recursos a sus departamentos de investigación.

La atención sobre el consumidor
Los productores italianos andan preocupados, sobre todo, por sus clientes.

Gran tradición ferial
Italia cuenta con una de las principales ferias del mundo para el sector del menaje, la mesa, la decoración y el regalo, Macef. Elllo se instaura, no obstante, dentro de una tradición ferial intensa e histórica y extensible a muchísimos sectores industriales, como por ejemplo el baño, con la Mostra Convegno Expocomfort, una de las más importantes ferias del mundo en este segmento.

Sin embargo, en los últimos tiempos la feria de Milán, que ha realizado un importantísimo esfuerzo inversor y modernizador con su tralado a Rho Pero, ha estado sujeta a una serie de factores que le han restado peso en el panorama internacional.

PREOCUPA la atonía del consumo
Una de las mayores preocupaciones de los productores italianos es la capacidad de compra de las familias del país. Durante 2007, la mejora ha sido ligera. Durante los primeros cuatro meses del año, se ha detectado un incremento del gasto de las familias de un 0,6%, incremento positivo pero menor al registrado en 2006. Al mismo tiempo, Italia es uno de los países más endeudados y con mayor déficit público de Europa y la industria ha manifestado ciertas dificultades en los últimos tiempos, tocada no solamente por la crisis de la demana, sino por un tipo de cambio del euro que no le era favorable y por los altos precios del crudo.

Ahora bien, ¿cuáles son las razones de la atonía del consumo italiano? Aunque medie el Mediterráneo entre ambas, las economías italiana y española tienen a menudo muchos puntos de semejanza. Sin llegar al nivel español, los precios de la vivienda en Italia se han disparado a partir del año 2000, lo cual ha derivado en un endeudamiento importante de la población. Nuestros famosos mileuristas son millonarios (en número) también en el país italiano y, lo más importante, la competencia asiática hace estragos en muchos segmentos de consumo.

EL PAIS DE LA PASTA , LA PIZZA, el expresso Y EL CAPUCCINO
La tradición gastronómica italiana es, con seguridad, una de las más ricas e internacionales del mundo. Este es uno de los motivos de la pujanza de una industria, la de la cocina y la mesa, que puede autoproclamarse, con total legitimidad, la verdadera especialista en sabores italianos. De este país están surgiendo muchísimos accesorios relacionados con la gastronomía. Por ejemplo, han aparecido medidores de pasta, cubiertos especiales para espaguettis, accesorios para batir la leche y realizar deliciosos capuccinos, cafeteras al más puro estilo italiano... todo ello avalado por un prestigio internacional que no admite dudas.

Manifiestan una capacidad de compra mediocre y, además, se sienten atraidos por toda una serie de ítems tecnológicos que les restan notable solvencia a la hora de equipar el hogar. Por otra parte, se ven obligados a centrarse en los productos de calidad y diseño y, por lo tanto, en los de mayor precio. Y es que saben que el segmento más económico está sobradamente cubierto por los productos de importación asiática.

El dilema no tiene fácil solución. Al italiano le ha fascinado siempre la estética, pero ello no es suficiente para manetener una industria de más de un centenar de empresas. La solución se halla en exportar al mundo la marca que tan bien funciona a nivel local.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)
491/573
Comparte esta noticia  

S.B.N. está ubicada en Barcelona (España) Vía Augusta, 59, 4º piso Oficina 412. 08006. Tel 0034 - 932378865 Fax 0034 - 934158688


Contacto
Diseño web: Cibeles.net | Páginas creadas con