— ¿Qué tuvo de bueno el año 2007?
- Ha sido un buen ejercicio, porque tras algunos años de haber realizado importantes inversiones en ampliaciones de fábrica en España y en maquinaria de última generación, así como en avanzados sistemas de gestión, nuevos productos y acciones comerciales en Europa, se empiezan a recoger los primeros frutos. Todo ello nos llena de plena satisfacción. También podemos decir que en 2007 se han empezado a ver en el mercado los primeros síntomas de la revalorización de los productos fabricados en España o Europa, en detrimento a los asiáticos, que salvo algunos casos son importados por personas o empresas ajenas al sector o simplemente ‘mercenarios’ que desconocen la responsabilidad del producto.
— ¿Y qué tuvo de malo 2007?
- Tan solo que no hemos llegado por poco a cumplir las previsiones de crecimiento que estaban previstas. Pero también debemos decir que nuestro departamento comercial ha sido conservador a la hora de arriesgar en operaciones dudosas.
— ¿Qué podemos esperar del año 2008?
- Seguramente será un año de traspaso y de recesión, y que a todos, clientes y proveedores, nos vendrá bien para ajustar y gestionar mejor nuestras propias empresas con el fin de estar mejor preparados para la próxima etapa de crecimiento, que seguro volverá.