Pavimentos hemeroteca
Última actualización 26/07/2008@19:10:17 GMT+1
La Asociación de Pequeñas Empresas Instaladores de Madera (Apeima) de Madrid nació a finales de 2005 y actualmente agrupa a unas cincuenta empresas de instalación de parquet y autónomos de esta comunidad, Guadalajara y Toledo.
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Desde el inicio de su actividad, y siempre bajo la presidencia de José Luis Sánchez, la entidad ha desplegado una intensa actividad dirigida a ofrecer a sus asociados un amplia abanico de servicios, pero también a promover una línea de reflexión sobre el papel del parquetista en el actual contexto económico y profesional.
Hasta hace pocos meses Apeima no disponía de local propio y utilizaban como «base» las dependencias de la Federación Española de Pavimentos de Madera (FEPM). Esta primera etapa ha culminado con la inauguración, el 14 de abril, de un nuevo local de 40 m2 situado en el barrio madrileño de Carabanchel y la contratación de un secretario-administrativo responsable de la gestión diaria. La inauguración «oficial» tuvo lugar el pasado 14 de abril, tras finalizar una asamblea general, y reunió a casi medio centenar de personas.
José Luis Sánchez se muestra muy orgulloso de la labor realizada en tan poco tiempo: «La FEPM nos ha dado un apoyo enorme para poder arrancar, pero ahora era imprescindible tener un local físico y una independencia total para seguir creciendo. Ahora la gente puede acudir al local para realizar personalmente todas sus gestiones, y desde aquí el nuevo secretario administrativo, Carlos Fernández, mantiene perfectamente al día nuestra página web». El local, unos bajos, se encuentra en una zona muy céntrica de la capital, de fácil acceso y con aparcamiento. Asimismo, Sánchez está especialmente orgulloso de la puesta al día de la entidad en nuevas tecnologías: «Actualmente tenemos la mejor gestión informática de una página web en el sector y queremos que sea aún más dinámica. Además, gestionamos la comunicación de la asociación vía SMS. Ahora cada convocatoria o evento llega a los asociados de forma instantánea».
El presidente afirma que quieren hacer un uso muy serio de la web para que sea una herramienta útil para los asociados. Se ha creado una Bolsa de Trabajo en intranet para que los trabajos que un asociado no puede asumir en un momento dado total o parcialmente, pueda encargarlos a otro compañero a cambio de una comisión. Desde una obra completa a ir a colocar rodapiés. «De esa forma el trabajo no sale de la asociación, el parquetista conserva su cliente y la faena se realiza correctamente, en los plazos requeridos y siguiendo los criterios de profesionalidad que caracterizan a los miembros de nuestra asociación», comenta. La oferta de trabajo se cuelga en la Bolsa de Trabajo (especificando la tarea a realizar, el presupuesto, los plazos, etc) y otro asociado la acepta.
Sánchez explica que colgaron la Bolsa de Trabajo en la intranet de la web a principios de año: «Yo tenía mis dudas y temía que mucha gente fuera escéptica, pero no ha sido así. Empezaron tres empresas a pasarse ciertos trabajos y ahora esto se ha extendido porque aquí nos conocemos todos y las condiciones se establecen según un ‘trato ético’. Y además existe la ventaja de que la garantía de cobro proviene de otro miembro de la asociación».
Pero la Bolsa de Trabajo es el primer paso de otros proyectos aún más ambiciosos y posiblemente decisivos para el gremio. Según José Luis Sánchez, tal como está el mercado «es urgente que los parquetistas se planteen la posibilidad de formar pequeñas UTEs (uniones temporales de empresas) que les permitan acceder a proyectos más grandes, de 3.000 o 4.000 m2, a los que uno sólo no puede acceder pero que entre dos, tres o cuatro empresas se pueden realizar de forma conjunta.
El presidente señala que la asociación sólo puede promover esta filosofía entre sus asociados porque luego los acuerdos son completamente privados: «Nuestro único interés es que los asociados cooperen o compitan entre ellos, pero siguiendo una normas de juego éticas». Apeima intenta mantener un código ético, normas de actuación comunes, criterios unificados, etc. Por ejemplo, «que en vez de que una empresa subcontrate a otra se forme entre ellas una especie de UTE para compartir gastos, beneficios, la ejecución de la obra y por supuesto también las garantías, de manera proporcional al porcentaje de la obra que hayan realizado y cobrado».
Sánchez reconoce que es una vía de intentar competir con las grandes instaladoras, que cada vez están entrando más en el terreno de la pequeña reforma doméstica aunque no cuenten con el personal apropiado para ello: «Nuestra única manera de luchar con ellos es estar unidos y más cualificados que ellos para poder acceder a reformas residenciales con clientes particulares exigentes».
En su opinión, esta actividad no tiene nada que ver con la instalación en obra «donde se tiende a hacer muchos metros» mientras que en la reforma «los trabajos exigen un alto nivel de acabados». Para el pequeño parquetista cada vez es más necesario saber hacer trabajos artesanales, como los teñidos, que requieren una gran experiencia en barnizados. Además, deben intentar mantener los precios entre los propios asociados porque «las grandes instaladores los empujan hacia bajo porque no tienen personal propio, siempre subcontratan al más barato y los materiales les salen mucho más económicos (son distribuidores o compran directamente al fabricante)».
La formación del pequeño instalador ha sido una de las grandes preocupaciones de Apeima desde su nacimiento, momento en que ya asumieron la responsabilidad de sacar adelante los Cursos de Instalación de Pavimentos de Madera para Autónomos, que se realizan en las instalaciones de la Fundación Laboral de la Construcción (ver el nº 50 de Pavimentos y Revestimientos).
José Luis Sánchez explica que se encontraron con ciertas trabas que dificultaban mucho la organización y les reportaban un trabajo administrativo que casi les colapsaba. «Como la Fundación pone las instalaciones, que son costosas en un curso eminentemente práctico como éste, también ingresa las subvenciones públicas que recibe el curso. Apeima no recibe nada porque sólo nos interesa que tenga el mejor nivel posible. Pero a cambio les hemos pedido que también se hagan cargo de las tareas burocráticas que genera el curso».
Fruto de estas discrepancias, este año la realización del curso, que habitualmente empezaba en el primer trimestre, quedó inicialmente en suspenso. Apeima incluso llegó a buscar alternativas a la Fundación. Finalmente, tras el acuerdo alcanzado, el curso se iniciará en octubre o noviembre.
Una importante novedad en el tema formativo es que en 2009 se van a poner en marcha, por iniciativa de la FEPM, cursos on-line para autónomos sobre Gestión Empresarial, Marketing e Informática. «Su gran ventaja es que, a diferencia de otros cursos on-line, éstos estarán muy orientados a las necesidades de las pequeñas empresas del parquet». Apeima también quiere poner en marcha un curso de informática para el usuario joven. Finalmente, el Ayuntamiento de Madrid ha elegido a esta asociación para impartir un curso de mantenimiento de pavimentos ligeros en centros públicos dirigidos a empleados municipales.
Otra línea de trabajo son los acuerdos con una empresa de leasing & renting que permiten a los asociados renovar casi completamente sus equipos informáticos cada tres o cuatro años. Asimismo, existen contactos con varias empresas de leasing que ofrecen vehículos y maquinaria en condiciones muy ventajosas.
José Luis Sánchez está especialmente satisfecho con los acuerdos comerciales alcanzados con diferentes proveedores que permiten a los asociados acceder a sus productos con interesantes descuentos. A día de hoy, Gabarró hace descuentos por la compra de sus productos, y sobre el importe total de las compras globales de los asociados de Apeima hay un rappel para la asociación que se valora y renueva anualmente. También realiza descuentos la firma Hilarity Foakat, importador de pavimentos laminados y de tarima de bambú. Por lo que respecta a Bona, no realiza descuentos ya que trabaja con sus distribuidores, pero colabora con la asociación realizando asesoramientos personales, seminarios sólo para asociados, etc.
En otro orden de cosas, Apeima ha publicado un tríptico con información sobre limpieza y mantenimiento de suelos de madera. La idea es que todos los asociados aporten a sus clientes una información homogénea y solvente, siguiendo la norma UNE 56/810, sobre un tema tan importante para el consumidor. El tríptico dispone de un espacio en blanco para que cada asociado pueda personalizarlo con su logotipo y los datos de su empresa. En el capítulo de acciones útiles para el profesional, destaca la posibilidad de que los asociados puedan obtener la tarjeta de del Servicio Estacionamiento Regulado (S.E.R.) para vehículos industriales.