España mantiene junto con Italia una temporada más su condición de potencia europea
dentro del mercado de las conexiones flexibles gracias a la alta calidad y amplia diversidad de sus
productos, lo que unido a su facilidad de instalación posterior permiten a nuestras empresas exportar unos volúmenes de ventas que oscilan en algunos casos entre un 25% y un 65% de sus cifras de facturación hacia países de todo el mundo.

Uno de los factores que explica claramente esta situación de liderazgo es que estas conexiones pueden ser efectuadas en general por el profesional instalador de una forma rápida, cómoda y sencilla, sin necesidad de soldadura ni de herramientas especiales y proporcionando a cambio elevadas prestaciones en cuanto a calidad, durabilidad y estética, ya que algunos fabricantes han comenzado a dar el valor adecuado a este aspecto con la inclusión de acabados en oro o en grafito para que no desentonen con el resto de aparatos sanitarios.
En este sentido, una de las apuestas más destacadas de los departamentos de Investigación y Desarrollo de las compañías españolas consultadas es la puesta en marcha de unas estrategias de diversificación de la producción con la intención de adecuar sus artículos a las normativas legales específicas de cada país, porque son conscientes de que el futuro del sector, al igual que el de tantas otras parcelas de la economía mundial, pasa por la creciente conquista de una cuota de mercado cada vez más globalizado.
Y es que las dos vías más importantes que se han abierto para frontar los retos de futuro del sector de las conexiones flexibles son: la creciente demanda de tubos flexibles para la conducción de gas y la exportación de productos hacia aquellos países o zonas geográficas que todavía emplean tuberías de cobre para el conexionado tanto de agua como de gas y fuel, en especial los pertenecientes a la Europa del Este, Magreb, Próximo Oriente y Oriente Medio.
AplicaciónLas conexiones flexibles se utilizan para facilitar la instalación a la red de diferentes tipos de aparatos sanitarios, pudiéndose dividir en dos grandes grupos: tubos flexibles para el paso de agua y tubos flexibles para el paso de gas.
La principal aplicación para la que se suelen emplear los tubos flexibles para el paso de agua es la conexión de elementos sanitarios (griferías, cisternas, cabinas de ducha, etc.), la conexión de aparatos de calefacción y ACS (calentadores, termos eléctricos, calderas) y la conexión de bombas y baterías de contadores.
Las diferentes familias de tubos flexibles para el paso de agua existentes en el mercado se diferencian entre sí por el diámetro interior de la tubería, lo que condiciona el caudal, el radio de curvatura y la presión máxima.
Los tubos flexibles para el paso de gas se están desarrollando de forma rápida en el mercado español porque, a diferencia de las tradicionales gomas de gas natural y de butano, estos productos son completamente metálicos en acero inoxidable, no tienen caducidad y son capaces de soportar altas temperaturas, por lo que aportan una mayor seguridad a las instalaciones. La principal aplicación de estos tubos metálicos es la conexión de diversos aparatos al suministro de gas, agrupándose en dos familias:
- Aparatos fijos, como encimeras, calentadores y calderas.
- Aparatos móviles, como cocinas, placas de bar o freidoras, unas conexiones metálicas que incorporan un enchufe de seguridad para poder desconectar el aparato de la instalación con el fin de limpiarlo o repararlo.
Los materiales básicos con los que suelen estar elaboradas estas conexiones flexibles son un tipo específico de caucho denominado EPDM recubierto de un filamento de acero inoxidable, en el caso de las instalaciones sanitarias domésticas, o de un hilo de acero gavalnizado para las instalaciones de uso industrial.
Cabe destacar que el EPDM es un elemento totalmente atóxico, lo que resulta ideal para el paso por su interior de agua potable, y que los terminales y las anillas de conexión del tubo con la grifería están fabricados sobre todo con latón niquelado.
LEGISLACIÓNPara que una conexión flexible esté homologada y pueda ser colocada en una instalación de agua o de gas en nuestro país debe cumplir con una serie de requisitos legales especificados en las siguientes normativas:
- Tuberías flexibles para el paso de agua: Normativa UNE 53.626, aunque las empresas afincadas en España que quieran exportar estas conexiones deberán adaptarlas a los mercados legales específicos de cada mercado.
- Tuberías flexibles para el paso de gas: desde el mes de julio del año 2000, las compañías suministradoras de gas exigen en todas las ocasiones la Certificación N de AENOR con la finalidad de garantizar una seguridad absoluta al conjunto de la instalación. En el caso de los equipos fijos, el reglamento especifica que las conexiones de los aparatos de gas con la instalación receptora se debe realizar, según cada caso en concreto, por un tubo rígido o tubo flexible metálico de forma obligatoria si se trata de aparatos de cocción que vayan a quedar fijos, aparatos fijos de calefacción y aparatos de producción de agua caliente para uso sanitario o calderas de calefacción y generadores de aire caliente. Estos tubos deben cumplir las normativas UNE 60.713/1 o UNE 60.713/2 referentes a tubos flexibles de acero inoxidable para conducción de combustibles gaseosos a media presión A (0,4 bar) con una longitud máxima de 2 metros.
Por lo que respecta a los aparatos móviles, el reglamento establece que las conexiones de los aparatos a gas con la instalación receptora se deben efectuar de forma obligatoria con tubos flexibles si se trata de aparatos móviles desplazables o acciones mediante motor, como es el caso de los aparatos de cocción, aparatos móviles de calefacción, aparatos de lavar o secar la ropa, lavavajillas o refigeradoras por absorción. Estos tubos flexibles con enchufe de seguridad deben cumplir la normativa UNE 60.715/1 o UNE 60.715/2 referente a tubos flexibles para unión de instalaciones a aparatos que utilizan gas como combustible y conjuntos de conexión flexible con enchufe de seguridad y rosca.
Para la unión de los aparatos de gas considerados móviles a una instalación receptora que utilice como combustible gas de primera o segunda familia, Gas Natural admite la utilización de conjuntos de conexión flexible con enchufe de seguridad espirometálicos o de acero inoxidable.
Según esta misma normativa de Gas Natural, el factor determinante en la elección del tipo de conjunto de conexión flexible a instalar será la posibilidad de que pueda estar en contacto con las partes más calientes del aparato, como por ejemplo la parte trasera del horno.
También es obligatoria la colocación de un conjunto de conexión flexible de acero inoxidable con enchufe de seguridad siempre que exista la probabilidad de contacto del tubo con la parte trasera del horno o que sea imprescindible que éste lo cruce.
CARACTERÍSTICASDurante los últimos años, los profesionales técnicos instaladores, los reparadores y los mantenedores dedicados al sector sanitarista se ha ido decantando hacia la colocación de este tipo de tubos flexibles debido sobre todo a sus excelentes propiedades, a su alta calidad y a su facilidad de colocación, ya que no se necesitan herramientas especiales en su proceso de instalación.
Estos profesionales también valoran de forma muy positiva la gran impermeabilidad de estas conexiones, su notable disminución del nivel de ruidos y vibraciones, su alta indeformabilidad y su óptima resistencia a la presión, al calor, a la abrasión y a las corrientes eléctricas.
Además, existe una relación inversamente proporcional entre la sencillez de los materiales empleados en sus procesos de fabricación y las múltiples aplicaciones y funciones que pueden llegar a cubrir, lo que es aprovechado tanto por los fabricantes como por los profesionales instaladores del sector sanitarista y explica de forma clara el espectacular incremento de las ventas de estos productos que se viene produciendo durante los últimos tiempos tanto a escala nacional como a nivel internacional.
INSTALACIÓNTal y como se ha reflejado anteriormente, la colocación de cualquier clase de conexión flexible presenta una gran simplificación para el profesional instalador, aunque conviene que la persona que vaya a realizar un montaje de estas características tenga en cuenta una serie de requisitos que puedan resultar muy determinantes para el correcto funcionamiento posterior tanto del producto en sí como del conjunto de la instalación, ya sea para la conducción de agua o de gas. Algunos consejos a tener en cuenta son:
- Verificar que la longitud de la conexión flexible sea la correcta en función de la cota y del radio de curvatura.
- Verificar que las condiciones de montaje no provoquen la torsión del tubo flexible, por lo que es de suma importancia evitar toda torsión provocada por el montaje.
Esto puede lograrse montando en primer lugar el racor fijo si lo hubiera y en segundo término la tuerca giratoria. Una vez montado el tubo flexible no debe reaparecer el racor fijo porque podría provocar de forma indefectible la torsión del producto.
- Evitar el pintado del tubo flexible una vez haya sido instalado para que no se produzca corrosión, teniendo siempre en cuenta que el tubo flexible debe estar protegido de agentes y ambientes agresivos.