Menaje
Última actualización 01/03/2006@00:00:00 GMT+1
En plena campaña navideña, el sector del menaje y la mesa afronta uno de los periodos más prolíficos en cuanto a ventas se refiere, que tendrá su continuidad en las inminentes rebajas del mes de enero.
Conscientes de que la Navidad supone un tanto por ciento importantísimo de sus ventas, muchos fabricantes han lanzado campañas mediáticas de alto alcance, en los programas de más audiencia de la televisión.
La última moda es patrocinar determinados espacios o, incluso, interrumpir la programación por unos minutos para realizar demostraciones en directo de los productos.
Todo ello es consecuencia de un sector en el que el márketing lo es todo o casi todo y que vive una competencia tan terrible que solamente le queda trasladar su particular lucha a las pantallas.
Por la misma razón, los ciclos de vida de los productos se han ido acortando. Las ferias se han convertido en un escaparate que obliga a renovar, permanentemente, la gama de productos. Algo que, además, es obligado en un mercado tan expuesto a la copia como es el del menaje.
Sobre este tema, la Feria de Frankfurt informa de que la piratería de productos ocasiona anualmente pérdidas de hasta 300.000 millones de euros y destruye unos 200.000 puestos de trabajo en el mundo. Un problema que no acaba simplemente ahí, puesto que se ha detectado un importante incremento de demandas de responsabilidad, por funcionamiento inseguro de aparatos electrónicos plagiados, a los productores originales.
Y pasando al ámbito empresarial, recibimos la noticia de que, tras declararse en concurso voluntario, la firma cacereña Waechtersbach ha reabierto a principios de diciembre sus establecimientos para liquidar existencias durante estas Navidades. Este fabricante de cerámica ha vivido una auténtica debacle durante los dos últimos meses, tras el anuncio de que no podía hacer frente a unas deudas de 3,27 millones de euros.
El descenso de las ventas provocó el cierre de la fábrica el día 18 de noviembre, después de casi 30 años dedicados a la producción de loza cerámica. Pero además, incluso las autoridades regionales de Extremadura reconocen que es improbable que la histórica factoría consiga un comprador, dado que las inversiones que precisa en renovación tecnológica no la hacen rentable en el actual mercado internacional de la loza cerámica.
Y otra noticia sorprendente ha sido la adquisición de Cuyfor, una de las empresas más dinámicas de nuestro sector en el campo de la cuchillería, por la empresa Quttin. Los problemas de comercialización que arrastraba la primera han derivado, finalmente, en esta compra que, sumando ambas capacidades de producción, convertirá a la empresa resultante en uno de los actores más importantes de la cuchillería a nivel europeo.
Tras la absorción, Quttin tiene intención de hacer un relanzamiento en toda regla de la marca Cuyfor, potenciándola en su canal específico, las promociones y el multiprecio.
En otro plano también positivo, Braun ha decidido mantener su fábrica de pequeño aparato electrodoméstico situada en Esplugues de Llobregat, cerca de Barcelona. El fabricante alemán ha decidido finalmente que la fábrica catalana, que emplea a 800 trabajadores y produce batidoras y planchas, es viable.
Antes de verano, Braun había advertido que se barajaba la posibilidad de cerrar la planta o de acometer una reestructuración en profundidad para reducir costes. Sin embargo, el resultado del estudio encargado a la consultora McKinsey dio tan buenos resultados que la firma germana ha decidido mantener la planta en las condiciones actuales.
Esta resolución del conflicto, que ha sido calificado de sorprendente incluso por los sindicatos, podría obedecer al hecho de que la antigüedad de la plantilla obligaría a indemnizaciones millonarias.
La firma SP Berner Plastic, fabricante de menaje de plástico para consumo, industrial y jardín, ha invertido en 2005 un total de diez millones de euros en maquinaria, moldes e instalaciones, que se añaden a los 11,36 millones de euros de 2004.
Y Curver, fabricante de productos de plástico inyectado, ha invertido una cifra tampoco nada despreciable de 633.000 euros durante 2005 en moldes, inyección, automatización de procesos y mejoras de sus instalaciones.