La tercera edición de Eurobrico ha consolidado a la feria como el referente nacional del mer-cado del bricolage.
Esta afirmación, altamente positiva, no está exenta de peros. En esta edición, el certamen ha reunido a una nutrida representación fabril. La oferta no faltó. Pero la asistencia de visitantes se quedó un poco corta, aunque al celebrarse la feria conjunta-mente con Iberflora y Euroagro, la organización afirma que se recibieron 31.000 visitas conjuntas. No obstante, cabe decir que el sector ferretero congregó a un numeroso público.
Eurobrico no lució pasillos llenos. Pero, a pesar de todo, muchos expositores se mostraban satisfechos con el curso de la feria, señalando la alta calidad de los visitantes recibidos. Otros no demostraban tanta alegría al señalar que estaban la mayor parte de la jornada de brazos cruzados. Además, en la feria se volvió a notar la ausencia de sectores como el de la maquinaria electroportátil o el de los pavimentos y revestimientos, mientras la feria reunía una muy representativa oferta en otros segmentos, como el del mueble kit, fiel al certamen desde sus inicios.
Eurobrico debía, en esta edición, sumar las sinergias de la ferretería, el bricolage y la jardinería. Y, con este objetivo, se ha hecho coincidir la celebración del certamen con la de Iberflora, el Salón del Jardín. Pero la realidad fue que la ferretería se mostró muy dinámica, la jardinería dio su do de pecho y el bricolage cumplió sin mayores aspavientos. Y fue una lástima que esto fuera así porque la organización, como siempre, estuvo a la altura de las circunstancias. Pero falló lo más elemental, el público, en este caso, el comprador. Vistas así las cosas, es evidente que, de cara a la próxima edición, los organizadores deberán hacer verdaderos malabarismos en el arte de la persuasión para que determinados expositores repitan.
Desde la perspectiva de la ferretería, que es lo que nos ocupa, destacar la existencia de un sector muy dinámico, muy activo, en cierto modo bullicioso, que dio su nota de color y congregó a su alrededor un permanente y numeroso público. Las cadenas jugaron también su papel y a su alrededor se congregó lo más granado de la ferretería del sector.
Doscientos expositoresEl Salón Profesional del Bricolaje ha ocupado en esta ocasión el nivel 1 de los pabellones 2 y 4, donde ha reunido a cerca de doscientos expositores en una superficie neta de 10.000 m2 (sobre una superficie bruta de 20.000 m2). Los expositores extranjeros procedían de Alemania, Argentina, Bélgica, Canadá, Francia, Holanda, Italia, Polonia y Portugal.
Por su parte, Iberflora, que celebraba nada menos que su trigésimo-cuarta edición, convocó a 442 expositores nacionales y 125 extranjeros, en una superficie neta de 32.166 m2, sobre 111.650 m2 brutos. El Salón, que integra la Feria Internacional de Horticultura Ornamental, Forestal y Floristería; el Salón Planta y Flor; el salón del Jardín, Urbanismo y Paisajismo; el Salón de la Tecnología; y el Salón del Agua, es la única feria del sector ornamental en España y una de las tres primeras de Europa. Iberflora ha experimentado en esta edición un enorme crecimiento, con medio centenar de empresas más que en 2004. En total, Iberflora y Eurobrico convocaron conjuntamente a unas 800 empresas.
Eurobrico se extendió únicamente durante tres días, del 19 al 21, pero eso sí, con un horario muy amplio: hasta las ocho de la tarde. Este aspecto fue criticado por algunos expositores, que consideraban que la feria debería celebrarse hasta el sábado, cosa que posibilitaría la visita de pequeñas ferreterías que no pueden permitirse el lujo de perder un empleado en días laborables. También por parte de algún expositor de mueble kit escuchamos la siguiente sugerencia: el mes de octubre es plena época de trabajo para este sector, que realiza buena parte de su negocio entre septiembre y enero. Por lo tanto, asistir a la feria, con todo lo que supone en cuanto a tiempo invertido, es una dificultad adicional más.
Actos paralelosEl certamen se complementó con un amplio programa de jornadas, dedicadas especialmente a la distribución, en las que participaron representantes de ATB, Bricoalliance, Cofac, Coferdroza, Coinfer, Habitacle y Leroy Merlin, además de un representante de Bauhaus, que dio un soberano plantón a la organización. Las asociaciones ADFB (de distribuidores de bricolage y ferretería) y AFEB (de fabricantes de bricolage) también tuvieron su espacio al otro lado de la mesa de conferencias. La primera habló sobre sus actividades, poniendo especial acento en el listado de fabricantes que cumplen con las normas de logística y servicio que ha elaborado la asociación y en el Código de Buenas Prácticas Comerciales que se está debatiendo con la asociación de fabricantes. Por su parte, AFEB, en la persona de su gerente Marta Omedes, informó sobre las leyes de residuos y de morosidad. Sobre la primera, nuestra revista ya publicó un amplio reportaje en su pasado número. Y sobre la segunda cabe decir que, aunque está en vigor desde el 31 de diciembre de 2004, su contenido es prácticamente desconocido. Entre sus principales objetivos, esta ley quiere impedir la morosidad y limitar los abusos en la fijación de plazos. Por ejemplo, establece que el plazo de pago es de 30 días, por ley, a no ser que se pacte lo contrario y que un juez puede anular un plazo de pago si lo considera excesivo. Además, esta ley fija un interés de demora de 7 puntos por encima del tipo medio de referencia del Banco Central Europeo y permite pedir indemnizaciones por costes de cobro.
Otro importante acto que tuvo lugar el viernes 21 de octubre, coincidiendo con Eurobrico, fue la reunión del «board» de la Federación Europea de Fabricantes de Bricolage FEDIYMA. En este encuentro a puerta cerrada participaron los responsables de las cinco asociaciones que conforman Fediyma (Alemania, Bélgica, Francia, Reino Unido y Dinamarca). Asistieron también, por parte de la asociación española AFEB, Natividad Mateos (Fijaciones Norma) y Vicente Jáuregui (Abus).
La cuarta edición: ¿en 2006?
Con casi total seguridad, Eurobrico cambiará de nuevo su periodicidad en su próxima edición, celebrándose el año próximo, en coincidencia con Iberflora, y no dentro de dos años, como sería previsible si se siguiese la cadencia actual. El motivo de ello es huir de la coincidencia con Ferroforma-Bricoforma en 2007. Ello nos hace suponer que, a partir de la próxima edición, Eurobrico volvería a ser bienal, celebrándose de nuevo en 2008. Respecto a esta información, algunos sectores manifestaron que un año de margen es muy poco plazo para lanzar nuevos productos y se anunciaron que se replantearán la asistencia a la feria. No sabemos si, una vez escuchadas las sugerencias de los expositores, Eurobrico también se replanteará su anunciada edición 2006. De momento, está previsto que se reúnan los comités organizadores de las ferias para tomar una decisión definitiva.
Fallece Vicente Peris, director de Iberflora y EuroagroLa cita de este año de Iberflora y Euroagro se ha convertido en un homenaje a Vicente Peris Pizarro, director de estas ferias desde hace más de 30 años, que falleció el día 17 de octubre, dos días antes de la inauguración de los certámenes, tras una larga enfermedad.
Vicente Peris, de 59 años, ha sido una de las referencias a nivel nacional e internacional en el sector de la horticultura ornamental, la jardinería y la tecnología hortícola. Nació en Valencia, en el seno de una familia con larga tradición en el sector de la jardinería y la horticultura ornamental. Su padre, Vicente Peris, fue Jardinero Mayor de la ciudad de Valencia.
Desde 1971, fue director de Iberflora, la Feria Internacional de Horticultura Ornamental, Forestal y Floristería. En 1984 tomó las riendas de Euroagro, la Feria Internacional de la Producción Agrícola. Y desde el año 2000 se hizo cargo de la organización de Ecofira, la Feria de Medio Ambiente del Mediterráneo. De esta forma, Vicente Peris pasó a coordinar los tres certámenes que configuraron la Gran Feria Verde del Mediterráneo. Además, ha sido director de otras ferias como Dos Ruedas, Expocarne, la Feria Internacional del Caballo, Indutrans o Vehículo de Ocasión.
Lección magistral de Cristóbal Valdés
Cristóbal Valdés, Director de la central de compras de Leroy Merlin en España, ofreció una interesantísima conferencia, encuadrada dentro de las Jornadas de la Distribución de Eurobrico. Valdés, que habló sobre la necesidad de un partenariado y de una responsabilidad compartida entre distribuidores y fabricantes, ofreció además una visión personal sobre el momento actual del bricolage en España. Entre otras cosas, auguró crecimientos no inferiores al 4% durante los próximos años, situándose el bricolage entre los sectores con mayor crecimiento de la economía española. Y consideró que en un plazo de ocho a diez años el mercado español del bricolage se habrá situado al nivel de otros mercados más maduros.
Como razones de ello, Cristóbal Valdés esgrimió varias. En primer lugar, el incremento del nivel de vida de los españoles, que deriva en mayores inversiones para la mejora del hogar. El consumidor español busca una personalización constante de su hogar y ello deriva en que cada vez renueva éste en plazos más cortos.
Seguidamente, Valdés detectó dos tendencias opuestas: mientras que por un lado la dimensión media de la vivienda urbana se reduce, lo cual obliga a un replanteamiento del espacio, por otro crece muchísimo en los alrededores de las ciudades el adosado, la vivienda horizontal.
El Director de la central de compras de Leroy Merlin en España también aludió a un cambio en los hábitos de consumo, con un consumidor mejor informado y más capaz, que se atreve a hacer más proyectos de bricolage. Valdés sostuvo además que existe una globalización importante de las tendencias y las modas, pero que al mismo tiempo subsisten diferencias territoriales importantes, de modo que es esencial acercarse a la realidad local de cada consumidor.
En cuanto a la distribución, Cristóbal Valdés, que se declaró firme defensor del multiformato, sostuvo que las medianas superficies y el concepto de tienda de proximidad tendrán su peso y su espacio. Recordemos que, unos días antes, la cadena de origen francés había anunciado la creación de una nueva línea de negocio, con el nombre de Bricoman: tiendas especializadas dirigidas a profesionales del sector de la construcción y de la reforma del hogar, así como a aficionados al bricolage que tengan importantes proyectos de reforma del hogar. Finalmente, Valdés consideró que «todos los hipermercados han reforzado en los últimos años la sección de bazar, retomando cierto protagonismo en el sector, sobre todo en primeros precios». Valdés aludió también a la entrada de la nueva fórmula del hard-discount en bricolage y a la aparición de El Corte Inglés con Bricor.
El Director de la central de compras de Leroy Merlin en España auguró que, en el futuro, el consumidor será menos fiel a la marca, estará abierto a cambiar de distribuidor y será más exigente con los precios: no solamente visitará un centro, sino que elaborará varios presupuestos antes de tomar la decisión de compra.
El conferenciante habló también de la amenaza asiática, asegurando que «en Leroy Merlin preferimos al fabricante local, porque nuestra filosofía es participar en el desarrollo de los países en los que estamos. También porque ello nos permite desarrollar soluciones más ajustadas a las necesidades del consumidor con fabricantes que conocen el mercado». Pero, a pesar de ello, añadió la amenaza que todos esperaban: «Nuestra obligación es buscar los mejores productos al mejor precio. Queremos productos de valor añadido, por eso insisto en la necesidad de invertir en innovar, en conocer mejor al consumidor. Pero, al mismo tiempo, voy a comprar más barato. Una cosa no quita la otra». Valdés aconsejó a los fabricantes garantizar la calidad de servicio y adecuarse a las plataformas de distribución e invertir en productos que transmitan y expliquen sus características al consumidor y que sean fáciles de montar. Y acabó diciendo: «Si el proveedor no es capaz de adecuarse a mí, tendré que buscar una alternativa. Y no se trata solo de ajustar precios, sino también de logística y servicio».
Fabricantes versus distribuidores
Eurobrico reunió alrededor de una misma mesa a fabricantes y distribuidores para exponer las demandas contrapuestas de unos y otros. El sector fabricante estuvo representado por Guzmán Vallejo, Gerente de Ferriplas; Jorge Beschinsky, Gerente de Gesipa Fijaciones; y Vicente Jáuregui, Gerente de Abus Ibérica. Por parte del sector distribuidor, participaron Juan José Jaén, de Bricoking; Gerardo Calleja, Gerente de Comafe; y David Martínez de Baños, Gerente de Coferdroza.
Entre los temas tratados, destaca la peliaguada cuestión de la codificación, paletización y estandarización. En este sentido, Gerardo Calleja calentó los ánimos al afirmar que, a partir de enero de 2006, Comafe va a ser inflexible en este punto y no aceptará productos que no cumplan las normas de estandarización, según lo establecido por Aecoc. David Martínez de Baños, Gerente de Coferdroza, puso su acento en la necesidad de clasificar los productos por familias o subfamilias más o menos lógicas.
Jorge Beschinsky se defendió diciendo que «el problema radica en la forma de clasificar» y criticó que «Aecoc es un paso, pero no son las recomendaciones perfectas. Tendríamos que dejar de divagar y encontrar soluciones más adaptadas a nuestras necesidades». Beschinsky, que aludió al problema de «llamar todos al mismo producto de la misma manera», acabó diciendo: «No me siento cómodo con ninguna de las clasificaciones, porque todas son complejas e incompletas».
Guzmán Vallejo también insistió en la necesidad de quitar complejidad a estas normas para ahorrar costes y Juan José Jaén, por parte de los distribuidores, quiso zanjar la cuestión afirmando que «las normas de Aecoc no son perfectas pero son las que hay». Por lo tanto, recomendó su uso por parte de todos los fabricantes.
Vicente Jáuregui, de Abus, quien defendió al sector fabricantes diciendo que «a veces se trata más de desconocimiento que de mala voluntad», también añadió que debería tomarse en cuenta los componentes regionales.
Gerardo Calleja añadió que, cuando se pide a sus proveedores el cumplimiento de las normas, no se están pidiendo imposibles. Y se quejó de que «el problema es cuando automatizas los almacenes: si me mandan mercancías que no cumplen normas de medida, volumetría ni peso, rompen absolutamente toda la cadena de distribución». David Martínez de Baños insistió en que «no se entiende que haya productos sin código de barras» y apuntó que «éste puede ser un medio de diferenciación del fabricante y de dar servicio al distribuidor». Guzmán Vallejo apuntó uno de los temas más candentes en la actualidad: la posibilidad de usar el sistema de TLR Soft, lo cual provocaría una duplicidad de métodos de comunicación de datos entre empresas.