Ferretería Actualidad
Última actualización 01/03/2006@00:00:00 GMT+1
Pintan bastos. O sea, amarillo. Por las noticias que nos acaban de llegar, la Feria de Ferretería organizada por la Feria de Colonia y celebrada en Shangai ha sido todo un éxito.
Hasta el extremo de multiplicar al menos por 6 la edición anterior.
Lo que ha montado la Feria de Ferreteria de Colonia allí ha sido prácticamente una segunda Feria de Ferretería al mismo nivel de espacio y público que la que tradicionalmente celebra en la propia Colonia.
No sabemos si es precipitarnos mucho decir que el éxito conseguido puede llegar a ‘fagocitar’, a poco que se descuiden, incluso el certamen que les ha dado vida, o sea, la conocida Eisenwaren Messe.
El mérito conseguido es notable, y teniendo cuenta además que la tradicional Feria de Ferretería de Cantón se celebraba en fechas similares.
Y aquí no acaba la historia… porque, ¿qué hacían empresas de tanto renombre y prestigio como Gedore y otras similares en Shangai? ¿Vender ferretería a los chinos?
No, en absoluto, son muchísimo más inteligentes. El objetivo claro era: vender marca.
Porque a China muchas multinacionales no van con la utópica ambición de vender ferretería – nadie vive en las nubes -, sino con el inteligente propósito de vender ‘marca’, que es lo que a los chinos les falta. Porque lo que son fábricas y capacidad de producción… les sobra.
Por ello, ha nacido un interesantísimo y paralelo mercado, el de las ‘marcas’.
China está interesada en comprar marcas, conocidas y acreditadas marcas europeas, porque es lo único que los chinos, honradamente, no tienen: prestigio.
Por cierto, que en China también hay un cierto desconcierto en el tema ferial, porque ahora los fabricantes chinos de ferretería, a la vista del éxito de Shangai y de Cantón, apuestan por su propia feria de ferretería de Pekín, con el beneplácito de las autoridades locales, como no podía ser de otro modo.
¿Por qué este ‘boom’? Porque el dinero se está moviendo allí.
Los mercados están creciendo allí, y no en otras partes.
¿Dónde cree usted, amigo lector, que la Ferrari y la Rolls encuentran a sus nuevos clientes? En Asia, naturalmente.
En la zona de Shangai – se nos asegura – hay en estos momentos más de 40.000 personas que, dinero en mano y sobre la mesa, pueden comprarse un Ferrari, y en este mismo lugar hay 10.000 potenciales compradores en efectivo de Rolls.
Hablemos claro y bien. Somos lo que somos y tenemos lo que tenemos, y a nivel de consumo interno, bien poca cosa comparado naturalmente a lo que es Europa y a su potencial de compra.
Aún sumando toda la potencia compradora del conjunto de las cooperativas del sector, es difícil poner encima de la mesa pedidos de 20.000 containers al año y entablar conversaciones para ver qué precios conseguimos si, en lugar de 20.000, fueran 90.000 los containers, como puede hacer, por ejemplo, Home Depot.
Por ello, los crecimientos de este año en España, y en cuanto a ferretería doméstica, serán más bien escasos, y sólo al suministro industrial y a la ferretería industrial les lucirá más el pelo, aunque a base de un modesto crecimiento que puede oscilar entre el 6 y el 8% en el mejor de los casos.
Y fruto de este gran revoltijo en el mercado, acaba de saltar la noticia de que el Grupo Facom – todo el grupo – acaba de ser vendido y adquirido por otra multinacional, Stanley.
Y la jugada la valoran los expertos de diferentes modos. ¿Qué ha pretendido Stanley comprando Facom? – se preguntan. ¿Quedarse con un personal que a ellos mismos ya les sobra? ¿Complementar producciones cuando a veces se ha apostado por el cierre de fábricas propias?
O, en la línea de lo comentado más arriba, ¿realizar una jugada arriesgada e inteligente y revender, más adelante, una marca reconocida, europea, aposentada y acreditada, como es Facom?
El tiempo nos lo dirá, un tiempo tan revuelto como la misma producción internacional.