El gobierno ha iniciado el proceso de reforma del régimen de autónomos, un sector de vital importancia para la economía española, con casi tres millones de personas, entre profesionales individuales sin asalariados y pequeños empresarios con trabajadores a su cargo, entre los cuales se encuentran los ferreteros. Para llevar a cabo esta reforma, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales tendrá en cuenta las propuestas del informe encargado a una comisión de expertos que, entre otras medidas, recomienda la creación de un sistema específico de protección por desempleo.
El informe de la comisión de expertos efectúa un diagnóstico y evalúa la situación económica del trabajo autónomo en España y, por otro lado, analiza el régimen jurídico y de protección social de los trabajadores autónomos. Además, contiene una propuesta de Estatuto de Trabajador Autónomo, que servirá de base para la elaboración por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, tras su análisis y debate con los agentes sociales, del proyecto de Ley que va a permitir regular, por primera vez en España, el trabajo que realiza el 17% de la población ocupada.
La comisión de expertos ha estado integrada por el director del Departamento de Seguridad Social de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense, Fernando Valdés; el director del Departamento de Economía y Administración Financiera de la Empresa de la Universidad Complutense, Juan Antonio Maroto; el catedrático de Derecho del Trabajo en la Universidad Pompeu Fabra, Salvador Rey; el catedrático de Derecho en el Trabajo y Seguridad Social de la Universidad de Sevilla, Jesús Cruz Villalón, y la catedrática de Derecho del Trabajo de la Universidad de Córdoba, Carmen Saez.
Situación socioeconómicaDe acuerdo con el informe de la comisión de expertos, el número de trabajadores autónomos en España ronda los 3 millones, la mayor parte de ellos, empresarios o autónomos sin asalariados a su cargo. Con estas cifras, España se sitúa entre los cuatro primeros países de la UE con mayor índice de autoempleo en todos los sectores de actividad.
La mayoría de los autónomos se concentran en edades entre los 40 y 49 años, salvo en las mujeres, con franjas de edad más bajas. Ello supone que las mujeres jóvenes están empezando a optar por ser trabajadoras autónomas (y se instalan fundamentalmente en el sector servicios).
Por otra parte, se detecta un importante número de trabajadores extranjeros por cuenta propia: en el segundo trimestre de 2005, son 223.000 los que tienen nacionalidad extranjera o doble nacionalidad.
Otra tendencia señalada es que el trabajo autónomo deja de concentrarse en el sector agrícola y pasa a hacerlo en sector de la construcción y los servicios. Además, el trabajo autónomo suele realizarse de forma estable, con una media de más de 3 años en la actividad.
Los autónomos generalmente trabajan una media de horas semanales superior a la de los trabajadores asalariados (6 horas más), fundamentalmente en el sector del transporte (8 horas más) y la hostelería (12 horas más). La media de formación, sin embargo, es menor que la de los asalariados, pero empieza a variar el dato hacia una formación más alta en mujeres y jóvenes.
Régimen jurídicoEn materia de Seguridad Social, los expertos recomiendan la aplicación de medidas tendentes a que el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos converja con el Régimen General de la Seguridad Social. En concreto proponen que se regule el trabajo del autónomo a tiempo parcial; que los emprendedores gocen de exenciones de la obligación de cotizar durante los dos primeros años de su actividad y siempre que sus rentas sean inferiores al SMI; que se proteja la maternidad; que se regule la jubilación anticipada y que se propicie la creación de un Fondo de Garantía de Cese de Actividad, que funcionaría como un sistema de protección por desempleo.
El informe también define las diferentes figuras de trabajador autónomo, especialmente la del trabajador autónomo dependiente, una figura novedosa que se refiere a aquellos trabajadores que son independientes desde el punto de vista jurídico, pero dependen económicamente de su empleador. Para este tipo de trabajador, se establecen reglas específicas: los pactos colectivos priman sobre su contrato individual; se limita su jornada y se asegura un mínimo de vacaciones; se establece la necesidad de que la extinción de su contrato esté justificada y se opta por medios extrajudiciales de solución de sus conflictos (mediación y arbitraje). Otra propuesta importante es el establecimiento de normas que aseguren la percepción económica por parte del trabajador autónomo.
Finalmente, se recoge un catálogo de derechos y deberes (el derecho a la igualdad y no discriminación, el derecho a la conciliación de la vida profesional y familiar...) y se regulan con precisión las reglas de prevención de riesgos laborales, fundamentalmente cuando el trabajador autónomo trabaja en locales de otro empresario o con materias primas o herramientas proporcionadas por otro empresario.
El Informe completo puede descargarse de la web del Ministerio de trabajo, en el enlace:
http://www.tt.mtas.es/periodico/Laboral/200510/est_autonomo.pdf. Se trata de un extenso documento de más de 200 páginas, de acceso libre.
Los autónomos y la Seguridad SocialEn España hay casi tres millones de personas (2.951.466, según datos de 31 de agosto de 2005) afiliadas al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), de las que un 31% son mujeres y un 69% son hombres. El número de pensionistas del RETA asciende a 972.253.
El mayor número de autónomos afiliados reside en Cataluña (544.752, que representan el 16,89% del total de afiliados en esa comunidad), seguida de Andalucía (434.677, que representan el 14,88%) y Madrid (349.269, que representan el 12,60%).
La pensión media de autónomos -446,72 euros mensuales- representa el 60,9% de la del Régimen General -733,63 euros mensuales-. Un autónomo cotiza de media 836,49 euros mensuales, un 61,54% de lo que cotiza de media un trabajador del Régimen General, 1.359, 25 euros.
El 60% de los autónomos cotiza por debajo de sus ingresos
Al parecer, el colectivo de autónomos ha sido tradicionalmente un sector poco informado en materia de Seguridad Social y por ello, en muchos casos, se tiene una visión negativa de la misma. Esto hace que más del 60% de los autónomos coticen por debajo de sus ingresos reales, sin saber que cada año tienen la oportunidad de mejorar su base de cotización y que para el cómputo de la pensión sólo se tienen en cuenta los últimos quince años de cotización. Además, muchos autónomos recurren al sector privado para cubrir las contingencias profesionales sin saber las prestaciones sociales que les ofrece el RETA. Las asociaciones de autónomos han denunciado reiteradamente esta situación de falta de información y han solicitado del Gobierno campañas de difusión. La Tesorería General de la Seguridad Social desarrolló los pasados meses de septiembre y octubre una campaña publicitaria para dar a conocer los beneficios del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social.